Periodismo 2.0
Publicado el 20/04/2007 por Dídac Margaix | Etiquetas: Biblioteca 2.0, Web 2.0 |
El País lanza su sección Yo, Periodista. Un servicio para que los ciudadanos envíen noticias, no opiniones. Es un servicio parecido al Ciudadano M de Elmundo.es
Pero el servicio de El País tiene unas características que hay que analizar, porque nos pueden enseñar algunas cosas. Veamos…
Características
Lo más destacable del servicio es lo siguiente:
- En primer lugar existen unas normas claras y explícitas de lo que está permitido y lo que no… hemos de aplicarnos el cuento para cuando en la biblioteca abramos servicios a la participación: qué se va a permitir publicar y qué no.
- Los usuarios deben identificarse con nombre y apellidos, no vale seudónimos (no sé hasta que punto lo controlan).
- Las noticias de los ciudadnos tienen la misma presentación (formato, enlaces, etc. ) que las elaboradas por los periodistas de plantilla. Es decir, en el futuro, cuando un usuario cualquiera recupere una de estas noticias a través de Google, no notará diferencia alguna.
- La calidad de las fotografías es secundaria. Ningún periódico se habría atrevido a publicar esta foto (por su baja calidad de resolución). Pero la calidad pasa a ser secundaria ahora que la inmediatez y la facilidad de uso y acceso son lo prioritaro.
- Es un servicio multidispositivo. Es decir, se pueden enviar noticias a través de un formulario web, claro, pero también directamente desde un teléfono móvil. Eso también es novedad.
Veremos la catidad de participaciones, si aportan noticias nuevas o sólo fotos de los ciudadanos que complementen las noticias ya publicadas.
¿Y en las bibliotecas?
Yo, periodista nos ofrece seis claves de debemos seguir:
a) Normas de contenido y calidad.
b) Identificación del usuario
c) Igualdad de tratamiento y presentación
d) Inmeditez frente a calidad
e) Servicio multidispositivo
Estos mismos principios los podemos aplicar a los servicios participativos de los usuarios (blogs, wikis, opacs sociales, etc.)
Hemos de prestar atención también a ver como este servicio interviene en el elemento nuclear de ElPaís.com, la creación de noticias, no está limitado a un servicio marginal o colateral. La propia creación de noticias queda en manos de los usuarios.
Últimas preguntas
Si los periódicos permiten a los usuarios crear noticias… las bibliotecas deben permitir a los usuarios introducir registros en los OPACs? ¿No es una forma de ampliar por ejemplo nuestro catálogo de revistas electrónicas gratuitas? ¿No puede ser útil para un profesor incluir un registro de una tesis digital, o de un artículo electrónico fundamental para una asinatura?
Dice una de mis compañeras que a veces me paso de moderno, igual tiene razón.
Por cierto, no tengo claro que esto sea el periodismo 2.0, luego os lo cuento.
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¿No puede ser útil permitir que los usuarios enriquezcan los registros ya existentes?
Si, claro. El enriquecimiento de los registros con información social es algo que vendrá antes o despues. Pero esto es un paso más.
Un ejemplo aplicado a los OPACs. Un profesor quiere recomendar un artículo de un repositorio, o el blog de la ALA, o cualquier otro recurso gratuito. Si la biblioteca quiere que el OPAC sea el elemento principal de búsqueda deberá contener todo el material recomendado por los profesores.
¿Cómo gestionamos esa decisión? ¿Que lo soliciten a la biblioteca y ya lo catalogarán? ¿O dejamos que ellos introduzacan un registro y ya vendrá luego catalogación a perfilar el registro?
Si no se empieza a pensar formas de mejorar el catálogo (por lo menos en las universidades) quedará como una herramienta anticuada de localización de fondos en papel, que no representa la mayoría de los fondos disponibles y, por tanto no se usará (o se usará aun menos).
Antes de la actuación del usuario, el OPAC debería permitir que los bibliotecarios que estamos cara a los usuarios y, que por tanto, vemos el final del proceso de recuperación de la información, pudieramos “etiquetar” los registros. Y que un libro pudiera llevar como etiqueta “planos del mercado central” o “capítulo sobre calatrava” que al fin y al cabo es lo que quiere el alumno, lo que averigua el bibliotecario después de pegar muchas vueltas y que es una información que se pierde y no tiene sentido referenciar en otro lugar que no sea el catálogo.
Efectivamente Raquel.
Dos cosas que apuntas pero me gustaría remarcar: Por un lado también creo que el etiquetado ha de ser multitérmino, pero no se si es deformación profesional o es la opcion correcta. Por otro lado, sí, el bibliotecario obtiene esa información del usuario (de muchos usuarios) ¿Podríamos hacer que las etiquetas puestas por el personal tubiera más peso? ¿Sería correcto y aconsejable? No lo tengo claro.
El dia 11 de mayo presentaré la comunicación en Fesabid sobre opacs sociales, hasta entonces no puedo contar mucho más. Prometo subir tan pronto como sea posible el material.
Un saludo a todos,
Esta semana hemos actualizado el software del DDD (Depósito Digital de Documentos de la UAB) y permitimos que nuestros usuarios escriban reseñas y hagan comentarios, ya os explicaré que tal la experiencia pero no creo que haya una abalancha.
http://ddd.uab.cat
No son etiquetas sino texto y no es recuperable en las búsquedas. El post de Dídac me ha obligado a trabajar en un pequeño texto sobre qué se puede decir y qué no, espero tenerlo pronto.
Enhorabuena por el servicio. Ya nos contareis la reacción de los usuarios.
… y siento dar faena extra.
[...] Y aquí en dos punto cero… [...]
[...] ¿Pero de qué medios se ha servido para desbancar a la prensa tradicional? Sin duda, el periodismo 2.0 ha influido en el desarrollo de la prensa libre de pago. La versión digital pensada para el [...]
El problema de “bajar” tanto a ese nivel es cómo controlar que no llegue hasta el suelo.
Si a menudo ya es difícil etiquetar documentos de modo coordinado por un reducido grupo de especialistas, qué impidiría que se acabe etiquetando como “el libro azul de química” o “el que pidió ayer el profe de coloración”.
Este tipo de anotaciones al margen ¿se deberían tratar dentro del OPAC o más bien paralelamente al él (en blogs, foros, etc. )?
Hola Jose Angel
Pues te cuento mi planteamiento:
* No dejaría de haber información técnica profesional con lenguaje controlado.
* Antes que nada hemos de tener claro cual es el papel que debe jugar el catálogo en los tiempos que corren
* Si para el estudiante “el que pidió ayer el profe de coloración” es un criterio de recuperación de la información, lo debe de ser para nosotros, por eso muchas bibliotecas están empezando a incluir la bibliografía en el catálogo.
Ahora bien, si queremos que el OPAC sea un producto limpio, profesional, aseptico, etc. estamos bien.
Un abrazo y no paséis frio en Alcoy
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